Bandolera

Miguel encuentra una conexión entre Melgar y las señas de Río Tinto


Martina habla con Álvaro para que ponga más empeño y pasión en su relación con Margarita.

Álvaro vuelve a echar en cara a Fermín su pasado, sabe que ha manipulado las cuentas llevando una doble contabilidad.

Olmedo pretende que Sara escriba un artículo que relate lo sucedido con Carranza, ahora que el bandido ya es historia.

Miguel encuentra una conexión entre Melgar y las señas del hotel de Río Tinto encontrado entre sus ropas. Melgar tuvo allí una reunión con un hombre, que no pudo ser reconocido, y le entregó una carpeta. Pero los interrogantes de Sara no hacen más que crecer. ¿Quién era ese hombre? ¿Le fue encargada a él la muerte de Richard Thomas?

Martina habla con Álvaro para que ponga más empeño y pasión en su relación con Margarita. Pero Álvaro solo quiere estar con ella. La cubana le recuerda que ese enlace interesa a los Montoro: los Guerra son una acaudalada y prestigiosa familia.

Álvaro vuelve a echar en cara a Fermín su pasado. Sabe que ha manejado los negocios de la familia a su antojo, apropiándose de dinero que no era suyo. Ha manipulado las cuentas llevando una doble contabilidad. Fermín intenta explicarse, lo único que ha hecho ha sido aceptar algunos regalos. Álvaro, le cierra la boca: no quiere excusas ni falsas explicaciones.

Olmedo sigue tras la pista de Sara. Ahora le exige un artículo que relate lo sucedido con Carranza, ahora que ese bandido ya es historia. Pero la inglesa parece resistirse. Olmedo pide a Miguel que sea él mismo quien la convenza. Sara parece estar mofándose del honor y la valentía de la Guardia Civil al no escribir nada sobre la muerte del bandido, unas palabras que tocan la moral del Teniente.