Bandolera

Carmen le confirma a Germán que Roberto es hijo suyo


Martina habla con Álvaro para que ponga más empeño y pasión en su relación con Margarita.

Álvaro vuelve a echar en cara a Fermín su pasado. Sabe que ha manipulado las cuentas llevando una doble contabilidad.

Olmedo pretende que Sara escriba un artículo que relate lo sucedido con Carranza, ahora que el bandido ya es historia. 

Germán sigue preocupado ante el duro anónimo que recibió sobre la aparición de un hijo secreto… Roberto Pérez… y decide hablar con Carmen, que le cuenta lo sucedido y le confirma que todo es verdad.

Sara cuenta sus impresiones a Miguel, le han intentado envenenar y la inglesa cree que Olmedo puede estar detrás de esa acción, pero el Teniente no lo cree probable.

Paralelamente, Eugenia, llena de remordimientos, confiesa a Carmen haber sido la causante del la extraña intoxicación del Teniente. Carmen le recomienda contar la verdad, entonces Eugenia le confiesa a Miguel lo que ha hecho  y éste queda atónito.

El Chato regresa a la cueva, lo que provoca un gran júbilo entre los bandoleros. Sara les propone un nuevo golpe: asaltarán la diligencia que se dirige a Sevilla, aunque la condición es que la mitad de lo que saquen se lo entreguen a las familias humildes de Arazana. El Chato manifiesta su desacuerdo.

Miguel encuentra a Sara hablando animadamente con Roberto en la plaza. Sara le habla del desvanecimiento de Miguel, en ese momento el Teniente pasa por su lado y les escucha. Miguel, herido en su orgullo, le dice a Sara que hizo bien en no creerla pues Eugenia se ha confesado haber sido la culpable.