Bandolera

Sara acepta la propuesta de Miguel de marcharse lejos de Arazana


La Maña, que ve que llega su hora, tiene tiempo de despedirse de Pepe, a quien declara su eterno amor.

 Eugenia persiste en sus deseos de continuar la aventura romántica con Roberto.

Sara, después de encajar la noticia de que Miguel está dispuesto a colgar el uniforme de guardia civil, le propone que pase a trabajar en sus bodegas. Pero Miguel no acepta la propuesta. Si deja el Cuerpo, marchará de Arazana. No puede quedarse en ese pueblo. Sara acepta su decisión y propone irse con él, lejos.

Se produce la esperada inauguración de la sucursal bancaria que dirige Fernando del Caz. Sara y Roberto, como dos de los empresarios más emergentes de la zona, asisten.

Roberto es consciente de que Eugenia no ha venido recuperada del sanatorio mental. La Montoro persiste en sus deseos de continuar con la aventura romántica iniciada con su hermano y ante las reticencias de Roberto.

El Pirri tiene decidido terminar con su fugaz vida de bandolero. Eso no es para él y así debe aceptarlo el Chato. Pero los planes del Pirri de retomar su antigua vida se verán truncados por culpa de un encontronazo con Mendoza y sus mercenarios.

En la posada, la Maña ve que su hora ha llegado precipitadamente. La mujer todavía tiene tiempo de despedirse de Pepe, a quien declara su eterno amor.