Bandolera

Sara rechaza la declaración de amor de Fernando del Caz


El Chato, enamorado, visita a Lupe en la mansión de los Montoro y le regala un anillo de las joyas que robaron.

Roberto acuerda con Álvaro que él se ocupe de los jornaleros, mientras el joven Montoro llevará las finanzas de la familia.

Mario está cada vez más enamorado de Adela y ella de él, pero saben que su amor es imposible.

Sara rechaza la declaración de amor de Fernando de forma brusca. Esto provoca en ella un desasosiego grande y un despecho enorme en Fernando. Doña Leonor se alegra de estas calabazas de Sara a su hijo. Aprovecha la ocasión para arremeter contra ella delante de Fernando.

El Chato, enamorado, visita a Lupe en la mansión de los Montoro y le regala un anillo de las joyas que robaron al carruaje que escoltaba Mendoza.

Los jornaleros de los Montoro amenazan con ir a la huelga si no se aceptan sus reivindicaciones. Roberto intenta convencer a Álvaro para que las acepte. Álvaro está dispuesto a hacerlo con una condición: él se hace cargo de las cuentas del cortijo y Roberto se limitará a controlar a los jornaleros. Roberto acepta.

Mario está cada vez más enamorado de Adela, y ella de él. Esto provoca el desasosiego de los dos, porque su amor es imposible.

Los anti-taurinos, con Flor a la cabeza, intentan disuadir a Pepe para que no construya la plaza de toros con dinero público, pero, Pepe sigue erre que erre en construirla. Lucero de Linares le convence para traer al pueblo a Frascuelo, un torero famoso, y así convencer a los vecinos de las excelencias de las corridas de toros.