Bandolera

Sara llega tarde a ayudar a la familia de Jimena


Doña Leonor quiere hacerse, a toda costa, con el terreno de los cabreros para venderlo a un terrateniente y sacar un buen pellizco.

Alejandro visita a Sara, desesperado por poder encontrar a su padre antes de que se marche, y la inglesa lleva al chico a las cuevas.

Jairo habla con su hermana y su madre, para pedirles consejos para cortejar a la nueva chica del pueblo. Le recomiendan regalarle flores y va a buscarlas pero Pilar descubre que Jairo le mintió al decirle que era dueño de la herrería y se enfada mucho con él. Por su parte, el cura propone a Pepe que le ofrezca a Pilar un trabajo en la taberna para que así se centre en la vida, pero la chica quiere ser artista y rechaza tal ofrecimiento. ¡Ella no ha nacido para servir pajaretes!.

Doña Leonor quiere hacerse, a toda costa, con el terreno de los cabreros para venderlo a un terrateniente y sacar un buen pellizco. Así que desoye los ruegos de Isidro para renegociar el pago de la deuda y contrata a Mendoza para que los asuste y los saque de sus tierras. El mercenario provoca un incendio en el que mueren Isidro y su mujer. Sara, que les llevaba dinero para solucionar sus problemas, llega tarde para salvar a la familia y sólo puede consolar a Jimena.

El general Patiño se enfrenta a Doña Leonor y le hace ver sus errores. El militar ordena que Aníbal se quede en Arazana para controlar el golpe y evitar nuevos contratiempos.

Alejandro visita a Sara, desesperado por poder encontrar a su padre antes de que se marche. La inglesa lleva al chico a las cuevas, lo que produce el enfado de Chato y el descubrimiento de Sara como bandolera. Al final, se produce el reencuentro y la reconciliación entre padre e hijo.