Bandolera

Mendoza y sus sicarios dan una paliza a Adolfo Castillo


Los bandoleros terminan por convencer a Alejandro de que lo mejor es que abandone la banda.

Asunción comunica a las chicas, a Pepe y a Damián su decisión de dejar la posada y volver al convento.

Los bandoleros terminan por convencer a Alejandro de que lo mejor es que abandone la banda y vuelva a su palacio en Extremadura. Padre e hijo se despiden muy emocionados.

Tras el encargo de doña Leonor, Mendoza y otros dos sicarios dan una paliza a Adolfo y le “invitan” a que se marche de Arazana. A pesar de ir encapuchado, Adolfo reconoce a Mendoza como uno de los autores de la paliza que ha recibido ya que encontró su famoso palillo en el lugar del incidente.

Asunción comunica a las chicas, a Pepe y a Damián su decisión de dejar la posada y volver al convento. Lupe se hará cargo de la posada. Pero Chato comete la insensatez de visitar a Lupe y son descubiertos por Asunción, que se enfrentará entonces a un terrible dilema.

Ofelia, hija única de un alto cargo de la Guardia Civil, se ha escapado del sanatorio mental de Ronda donde estuvo Teresa. La joven es encontrada en el monte por Rafalín en estado deplorable y éste la lleva a las cuevas para cuidar de ella. La llegada del Chato provoca que la joven se asuste y escape de nuevo.

La joven Pilar se las ingenia para conquistar de nuevo a Jairo.