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Doña Leonor la ha obligado a seducir a Fernando, pero este no está por la labor de ceder a sus encantos. “Solo puedo amar a la señorita Reeves”, le confiesa el banquero al darse cuenta de su conducta.
Seguidamente, Del Caz se dirige a ver a su amada sin sospechar que Tobías la ha dejado encerrada en la bodega para que muera asfixiada. Gracias a la rápida intervención del financiero, la inglesa salva su vida.
Tras esto, Fernando lleva a Sara a su casa y la atiende con mimo. Como agradecimiento, Sara se lanza a sus brazos y lo besa.
El viticultor, llevado por la ira y el rencor, regresa a su casa e intenta matar a Adela. Pero Mario llega a tiempo de evitar el triste desenlace.
Encolerizado, Tobías huye de Arazana y se esconde en el monte.
En el cortijo de los Montoro, Teresa descubre a Álvaro besándose con Lupe. “Te has enamorado de una prostituta y con ello estás ensuciando el apellido familiar”, le reprocha más tarde a solas. Estas duras palabras hacen recapacitar al joven, que empieza a albergar serias dudas sobre su romance.
A su vez, el Chato ya tiene las cosas claras. “Nunca más te molestaré porque he comprendido que no me amas de verdad”, confiesa a Lupe en un gesto de nobleza.
Consternados por el asesinato de Juana, los vecinos de Arazana participan en la búsqueda de Tobías. Jairo insiste tanto que al final le permiten intervenir, pero las pesquisas no dan resultado.
La banda de Sara también se desvive por localizar al viticultor, pero corren la misma suerte que los demás. Rafalín, gran conocedor de la sierra, les proporciona una valiosa pista para localizarlo.
Sara y Fernando, más enamorados que nunca, quedan para disfrutar de una romántica velada por la noche. Teresa, que sigue los pasos del banquero de cerca, escucha esto y comunica la cita a doña Leonor.
La manipuladora aristócrata no duda en presentarse en la cita para discutir con Sara.
Pese a ello, la inglesa y el banquero hacen caso omiso a sus amenazas y se entregan a la pasión.
Leonor, que no está dispuesta a aceptar esta relación, amenaza a su hijo: “Si sigues con ella, le cuento la verdad sobre la muerte de Miguel”.
Aunque tiene que disimular sus sentimientos, Álvaro sigue pensando en Lupe. “No me puedo enamorar de una sirvienta con pasado de meretriz”, se repite para olvidarla.
Siguiendo las pistas de Rafalín, los bandoleros capturan a Tobías y se lo entregan a la Guardia Civil.
Un acción que deja a la Benemérita y en especial a Olmedo en ridículo ante todo el pueblo.
La familia Flores recibe feliz la noticia e Inés aprovecha para comentar que va a casarse con Mario.
Aunque no puede olvidar al contable, Adela da su bendición a su hija.
Fernando se ve forzado a romper con Sara.
Roberto invita a cenar a José Luis Guruceta, un diputado liberal al que Leonor planea asesinar.