Bandolera

Avance de los capítulos de esta semana


Sara Reeves está desesperada. Su banda ha decidido separarse y sor Angustias le acaba de descubrir una información reveladora de su pasado: “Abel conoció a tu tío Richard en Río Tinto y tú eres adoptada”. Datos que ella desvela a Miguel.

Datos que ya conoce el padre Damián y comenta después con sor Angustias

En casa de los Montoro, a su vez, Germán reprocha a Martina el haber visitado al gobernador a sus espaldas: “Empiezo a pensar que mi boda contigo fue un error”.

En el cuartel, Olmedo tramita el traslado de Roberto a Sevilla, donde le expondrán ante un tribunal.

Los Pérez están angustiados, mientras que Miguel les asegura que está buscando pruebas para que le eximan del delito.

En su casa, Eugenia se recupera poco a poco. “Lo único que le puede hacer recobrar la alegría por vivir es casarme con Antonio”, confiesa a Germán. Este, con tal de que su hija salga de su abatimiento, señala que no se opondrá.

Marcial logra el perdón de Flor, que asume el pasado como bandolero de su amado.

La profesora se lo hace saber a su amiga Sara.

Con la ayuda de Sara, que pide permiso a Pepe, El Galeno se convierte en el nuevo médico de Arazana y abre su dispensario en la imprenta de la inglesa.

Entre tanto, la familia Pérez ya no sabe qué hacer para superar el mal trago que supone el encarcelamiento de Roberto. Carmen está desolada y nada la consuela.

El Chato, desobedeciendo los consejos de Sara, planea el atraco de la posada de La Maña.

De nuevo, el plan le sale mal. En el momento del robo, dos guardias civiles llegan al bar y le disparan. Como puede, el bandolero huye del local en busca de  Marcial. Este le salva la vida y Sara lo esconde en su habitación.

Miguel llama a declarar a Eugenia para ver si recuerda algo que exculpe a Roberto. Pero la joven, muy impresionada por el suceso, no es de gran ayuda.

Ajeno a esto, Julieta se encuentra con Juan Caballero. La joven intenta seducirlo, pero el falso marqués la desanima en su empeño.

Olmedo, a su vez, recibe un informe en el que le desvelan el oscuro pasado de Antonio Villa. El capitán le somete a un intenso interrogatorio y este no tiene más remedio que confesar: “Me expulsaron del ejército por ser un violador y sí, efectivamente, yo ataque a Eugenia. Eso sí, te agradecería que no comentaras nada en Arazana, pues de lo contrario juro que te hundo”·

Eugenia, en su casa, habla de su boda con Margarita.

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