Bandolera

Entrevista a Laia Costa “Mi personaje es más inteligente de lo que todos pensamos”


La actriz que da vida a Inés Flores nos cuenta cómo es interpretar a este personaje, lo más complicado de su papel, su relación con el resto de compañeros, cómo fue su llegada a la serie y otras curiosidades de la ficción de Antena 3 que ha conquistado a más de un millón de espectadores todas las sobremesas.


Tu personaje está sufriendo mucho en ‘Bandolera’ ¿Se acabará el sufrimiento para Inés?

Creo que sí, o eso espero… (risas) Lo deseo porque se lo merece después de todo lo que ha pasado. Inés es un personaje muy dramático en el sentido de que tiene unas circunstancias que actualmente la mayoría de chicas no tienen. Cuando empecé a estudiarme el personaje me encontré con muchos problemas porque lo que le pasa, no me ha pasado, y su manera de afrontarlo es muy diferente a como lo hubiera hecho yo. Primero tenía que comprenderla, porqué no dice lo que le ha pasado, que luego documentándome me di cuenta que no se decía cuando ocurrían esas cosas.

Por otro lado está el personaje de Mario (Robert González), como ve Inés el amor, al inicio muy infantil porque la evade de la realidad en la que vive, pero en ningún momento piensa que es una manera de escape de lo que vive. Es muy inocente.

¿Inés se dará cuenta que Mario no la quiere como ella cree que la quiere?

Cuando leí el guion pensé: “!no puede ser! Por favor, una alegría para Inés”. Ella no lo sabe, primero confía ciegamente en su madre, que ha sido el pilar en el que se ha apoyado siempre, Inés ha estado muy sobreprotegida por ella y confía en Adela (Lola Marcelli) como si fuera una amiga. A veces, con los diálogos que veo en el guion me sorprendo de que una hija le confiara tantas cosas a una madre como si fuera una amiga y no una madre.

Inés es incapaz de sospechar ni de su madre ni de Mario, y eso que ella ve que es muy introvertido, que no muestra sus sentimientos, pero él en ningún momento le dice que no la quiere, ella acepta la manera que tiene Mario de quererla porque Inés lo ama por encima de todo. Dentro de su inocencia, no es consciente de que ahí está pasando algo.

¿Pero parece que Mario acepta incluso que el hijo que espera Inés no sea suyo?

Cuando Inés se queda embarazada piensa: “Mario me va a dejar, me va a rechazar y no me va a querer ver”, pero pasa un tiempo y él accede a ser el padre de ese niño. Ella lo ve como lo que es, un gesto tan generoso que sólo lo puede hacer alguien que te quiere mucho.

Inés llora mucho ¿tú cómo lo llevas?

Sinceramente, como es mi primer trabajo de manera profesional, tengo tantas ganas que lo pienso y digo: “¿cómo he podido llorar tanto?” porque no se me ha hecho pesado o excesivamente cansado. La suerte que tengo es que me rodean unos compañeros muy buenos y que enseguida te colocan en tu sitio.

Con las cosas que le pasan a Inés, con que seas un poquito sensible, te coloca en una situación de “no puedo más”, porque ella no puede más de verdad y entonces, llora. Hay personas que cuando sienten rabia, se emocionan… lloran, Inés es de esas personas, no es capaz de contener sus sentimientos.

Pero mi personaje es más inteligente de lo que todos pensamos, y sino, tiempo al tiempo… Me gusta mucho lo que todavía no puedo contar… (risas)

¿Cómo llevas es trabajar con Lola Marcelli (Adela en la serie) y Álex Martínez (Jairo)?

Muy bien, estoy encantada con Lola porque tienen muchísima experiencia y si eres un poco ‘esponjita’, te pones a su lado y absorbes todo lo que sabe. Solo puedo decirla: “gracias”, porque es una suerte para alguien que empieza estar al lado de actores tan buenos. He llegado a una complicidad con ella que las escenas nos resultan sencillas, por muy complicadas que sean. Nos miramos, nos concentramos, nos olvidamos de las cámaras y de todo lo que nos rodea y ya estamos Adela e Inés solas. Eso lo hacemos entre las dos y está muy bien.

Con Álex, que es mi hermano Jairo, más de lo mismo, lo que pasa es que Álex es muy divertido y me río mucho con él y en algunas escenas que eran más de emoción también nos emocionábamos los dos. La familia Flores ha sido una familia delante y detrás de las cámaras y eso es muy bonito. Ojalá encuentre una familia así allá donde los proyectos me puedan llevar.

Después de conseguir tu papel en ‘Bandolera’ ¿Qué fue lo primero que pensaste?

“Me voy a tirar a la piscina” (risas) soy muy entusiasta, pero me dio un poco de miedo abordar un personaje como Inés que tenía mucha preparación detrás, es un papel muy complicado y si no lo trabajas bien te puede quedar muy superficial y justamente es lo que no es Inés. Eso me dio miedo, pero eso solo se arregla de una manera, trabajando. Sólo hay que meterle horas al trabajo, y cuando entré y vi el ritmo de una serie diaria… lo compensaban los compañeros que tengo, el equipo, los coach…

¿Cómo llevas los textos de la época de la serie?

Fíjate, empezar en este mundo y hacerlo con una serie de época, imagínate… Al principio me costaba mucho lo de ‘madre’. Por ejemplo, la frase: “madre, ¿puedo salir?” o cosas así, es una tontería, pero en la época era así. El texto está estructurado de otra manera, son palabras que no he usado en mi vida y de golpe me encontraba en los guiones, que incluso tenía que preguntar que significaban (risas). A veces, en mi vida normal, se me escapan algunas de esas palabras y mis amigos se ríen y comentan: “¿pero que dices?” (risas).

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