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Días después de recibir la carta de Patiño, doña Leonor conoce a Aníbal Ruiz, el hombre que ha enviado el general para supervisar el golpe de Estado. La señora no tiene más remedio que aceptar al recién llegado y presentarlo ante todos como el nuevo director de la sucursal.

Mario no tarda en ver algo extraño en su nuevo jefe.
Aníbal comienza a sospechar que Sara puede causar problemas cuando la joven acude al banco para retirar todos sus ahorros y se lo comenta a Baudilio.
Liberado por los bandoleros, Alejandro se dirige a la posada, donde mantiene una conversación con Olmedo.
Alejandro busca a su padre, el marqués de Benamazahara. Cuando Juan le indica que él es el aristócrata, el muchacho se sincera: “Creo que usted es mi padre”. Aunque al principio no sabe cómo reaccionar, Caballero acaba aceptando la paternidad.
Tras la conversación por su padre, Alejandro se enfrenta a Mendoza. Juan se encarga de que la cosa no pase a mayores.
Mario, decidido a casarse con Inés, intenta mantener las distancias con Adela, lo que despierta los celos de esta.
Mendoza aprovecha cualquier momento para acosar por la calle a Adela.
El propio Aníbal Ruiz tendrá que parar a los pies a Mendoza cuando lo sorprenda acosando a Adela. “No nos conviene que te metas en líos”, le advierte cuando se quedan a solas.
Despechado por el rechazo de Lupe, Álvaro regresa a la posada y arma un escándalo que obliga a Olmedo a intervenir.
Isidro, un pastor montañés, llega al pueblo con su hija Jimena para suplicar a doña Leonor que le conceda un poco más de tiempo para devolver un préstamo. La mujer, sin embargo, se muestra inflexible: deberá devolver el dinero en el tiempo acordado.
Las dudas del Chato sobre si abandonar o no su vida clandestina provocan el enfado de Lupe, que se plantea volver a ejercer de prostituta para ganar más dinero. Algo que comenta a Asunción.
En casa de los Muñoz, Inés recibe entusiasmada el anillo de pedida de Mario. Pero la alegría de la familia se convierte en preocupación cuando la joven sufre un desmayo. Después de examinarla
Jairo, por su parte, conoce a Pilar, la sobrina del padre Damián, y queda prendado de ella. Para deslumbrarla, no dudará en hacerse pasar por el dueño de la herrería.