Bandolera

Marcial Álvarez en teatro


En esta obra hay pobreza espiritual y social, y ambas cosas, a personajes tan elementales como Pascual Duarte les hace violentos. Esto siempre es así: la pobreza suele crear violencia”.

El actor Marcial Álvarez explica así la esencia de La familia de Pascual Duarte, la novela de Camilo José Cela, de la que se cumplen setenta años de su publicación, y que ha sido adaptada al teatro por Tomás Gayo. Su estreno será el 8 de octubre en Torrejón de Ardoz (Madrid) y después de una gira por Galicia llegará al madrileño teatro Fernán-Gomez el 8 de febrero de 2012, sólo unos días después del décimo aniversario de la muerte del escritor.

La novela es un canto a la España negra. Llegó a las librerías en 1942, aunque está ambientada entre 1882 y 1937. Época de inestabilidad, de dictaduras, de un campo empobrecido y creciente analfabetismo contra el que intentaría luchar la II República.

La obra coincide  con el setenta aniversario de la publicación

La idea de trasladar esta obra literaria en la que un campesino extremeño rememora su vida mientras espera al garrote vil, le llegó a Tomás Gayo después de leer la noticia de los asesinatos de Puerto Hurraco en 1990. Aquella matanza perpetrada por los hermanos Izquierdo fue la chispa de un proyecto hecho realidad después de que Gayo consiguiera los derechos de la novela, ahora en manos de la heredera de Cela, Marina Castaño, y tras más de dos años de trabajo. “Es un proyecto muy ambicioso; además, creo que Cela está un poco olvidado”, sostiene Gayo.

Un trabajo peligroso

La obra teatral abandona el monólogo novelístico y aborda, de forma dialogada, “un retrato de las pasiones humanas”, según su director, Gerardo Malla. Para él, “la traición a Cela sería hacer una comedia de paletos. Hemos querido mostrar un espectáculo lleno de fuerza, sexo, violencia, amor y odio. Vamos a la esencia de la tragedia, pero sin detenernos en el medio rural”. Malla reconoce, a su vez, que es un trabajo con “mucho peligro”: “Sabemos que muchos se preguntarán cómo hemos podido adaptar Pascual Duarte al teatro, aunque creemos que vendrá mucho público porque es una novela que está en el oído de muchas generaciones”, explica.

“La traición a Cela sería hacer una comedia de paletos. Es un retrato de  las pasiones”

El elenco está compuesto por Marcial Álvarez, como el campesino sentenciado, Ángeles Martín, Lola Casamayor, Ana Otero, Lorena Do Val y Sergio Pazos. Álvarez, actor forjado en el teatro clásico, reconoce que ponerse en la piel de Duarte “es un exorcismo”. Recuerda que leyó por primera vez la novela con 15 años en el instituto, ya que “era una lectura obligatoria”, aunque no está muy de acuerdo con que sea un libro apropiado para esa edad. “Es un texto muy crudo, con aire existencialista y creo que a esa edad no se llega a entender”, estima el actor, quien ahora afirma haberse metido de lleno en el personaje: “Es un hombre de pueblo, básico, elemental. Me voy a sacar las tripas”, asegura.

Un trabajo “sanguíneo y poderoso”. Así define Ana Otero su participación en la obra, en la misma línea que su compañera de reparto Lola Casamayor, quien interpretra a la madre de Duarte. “Es una mujer tremebunda y osca. A mí me apasiona  el lenguaje de Cela, esencial y animalizado. Cada frase es de gran contundencia, precisión y belleza”, apunta esta actriz.

La familia de Pascual Duarte se sumerge en la España más oscura y terrible. A pesar de las posibles conexiones con la actualidad, Gerardo Malla pone distancia con aquella época: “Estamos en un país en crisis, pero donde la gente vive, come y, además, cada vez mejor. Eso no es señal de pobreza”, culmina.

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