Bandolera

Entrevista a Carles Francino: “Mis padres se sorprendieron de que quisiera ser actor”


Carles Francino, el hijo del popular periodista de la Cadena Ser, se ha subido al carro de las series de época con ‘Bandolera’, la apuesta de Antena 3 por la ficción de sobremesa.

Ataviado con su uniforme de Guardia Civil decimonónico, sonriente y lleno de modestia, Carles nos desveló todos los secretos de esta novela llena de amor, misterios y, sobretodo, acción y aventura.

El joven catalán, que abandonó la carrera de Sociología para dedicarse a la interpretación, se dio a conocer entre el gran público gracias a su papel en ‘Hospital Central’. Ahora, Carles dará vida a todo un agente de la ley que se debatirá entre el deber y la pasión junto a Pastora Vega, Marta Hazas y Manuel Bandera.

¿Qué te ha parecido adentrarte en la historia del siglo XIX?
Es complicado, porque hacer una serie de época diaria supone mucho trabajo. Aquí nos falta un poco de tiempo a veces y es complicado, pero llevamos tres meses y me he habituado.

¿Te sientes cómodo con el uniforme?
Si, me siento más cómodo con el uniforme que cuando me ponen de paisano. Me he acostumbrado.

La serie comparte temática con ‘Tierra de Lobos’, ‘Amores imposibles’, época, aventura… ¿Crees que estos factores son importantes para cautivar a la audiencia de sobremesa?
Son importantes porque siempre son los mismos factores y siempre han funcionado, así que sabemos que van a funcionar seguro. Para ser una serie diaria, hay mucha aventura y movimiento, lo que puede potenciar que la gente se enganche. Lo cierto es que la época se ha puesto de moda.

Antena 3 ha apostado mucho por la ficción histórica, como en ‘Hispania’. ¿Crees que ha intentado llevar este éxito a la sobremesa?
No se si el hecho de que Hispania funcione sea determinante. Creo que ellos apostaron por la época y ya está. Vamos a ver qué tal funciona.

¿Tenías predilección por las series de época?
No es predilección, me apetecía hacer algo de época porque no había hecho nada antes. Pero, sinceramente, me da igual, lo importante es que el producto y el personaje te atrapen.

Ahora estás volcado en la serie, pero ¿tienes algún proyecto en cine?
Más que plantearme nada, sueño todo lo que sea posible. Pero ahora no tengo tiempo para nada más, apenas me queda tiempo para mi vida, porque tengo que estudiar todos los días.

¿Cuánto tiempo rodáis en una serie diaria?
Yo ruedo todos los días. Unas jornadas son más duras, otras menos. Las jornadas suelen ser de 8 a 5 o 6 en plató, pero en exteriores, a veces te alargas. Aunque es cierto que respetan mucho las horas porque luego hay que estudiar mucho, y no porque el personaje tenga más o menos papel, sino porque hay muchos diálogos largos, porque hay que enganchar a gente que se haya perdido los primeros capítulos y hay que recordar constantemente de dónde viene cada personaje. Además, el lenguaje de época cuesta un poco, pero hay que pelear con ello.

La serie, ¿tiene muchas dosis de culebrón?
Sí, pero me veo mal haciendo culebrón. (Risas), pero lo he aceptado. No es que lo vea mal, no estoy en contra de los culebrones ni de las series diarias, porque, de hecho, ahora que estoy en una ves el ritmo brutal que tienen y te das cuenta de lo difícil que es. Ahora respeto mucho más a la gente que hace este tipo de ficción. Aunque me cuesta verme en un lenguaje de culebrón. En la serie no es que haya mucho lenguaje de culebrón, pero las historias se mueven en torno a esa temática e, incluso, el director, te lo recuerda. Hay que tenerlo presente siempre, aunque me cuesta un poco.

¿Alguna vez renegaste de los culebrones?
No, solo cuando estaba en la escuela de interpretación y era un poco idiota (Risas). Cuando estudias interpretación eres un poco tonto y reniegas de la televisión y de muchas cosas, pero no sabes de qué va la vida.

¿De dónde viene tu pasión por la interpretación?
No es que venga de ningún sitio, se fue creando a raíz de conocer el mundo de la interpretación. Yo estaba en la universidad estudiando una carrera, Sociología, pero estaba muy perdido porque hacía más sociología del bar que de otra cosa. No iba muy bien, no lo tenía claro y una amiga me propuso probar esto. Lo probé y a raíz de aquello me he ido enganchando.

¿No eras el típico niño que quería ser artista?
No. Me gustaban el cine y las películas, pero no era mi pasión. De pequeño me gustaba el fútbol. Era del Barça.

Tu padre es una de las voces más conocidas de España. ¿Te identifica la gente con él?
A veces, no siempre. Pero siempre pasan cosas curiosas. A veces, cuando algún conductor ha venido a recogerme a casa para traerme al plató, se pensaba que venía a recoger a mi padre. Antes no me gustaba que me acompañase al colegio, por ejemplo, porque me daba vergüenza, pero ahora estoy encantado. De todas formas, el se dedica a los suyo y yo a lo mío, aunque nos relacionen o digan que soy el hijo de tal. Pero los dos lo tenemos muy claro, así que si tienen que decir siempre que soy hijo de tal, por mí fantástico.

¿Qué consejos te ha dado?
En referencia a mi trabajo, pocos, porque no conoce mucho este mundo, tanto él como mi madre se sorprendieron de que quisiera ser actor., lo veían como un capricho del niño. Pero luego han visto que era más que un capricho. Los consejos son los que le puede dar un padre a un hijo, que sea feliz con lo que hago y que si puedo vivir de ello, que lo aproveche. Además hoy en día, hace mucho frío en la calle, así que hay que valorar estas cosas.

Otra de las tendencias al alza en televisión son los encuentros sexuales, aunque no sean muy explícitos. ¿Ocurrirá esto también en ‘Bandolera’?
Es sobremesa, así que no habrá muchas escenas de ese tipo. Al haber un triángulo amoroso, habrá temática sexual, pero las escenas picantes es mejor dejarlas para otro horario.

¿Cómo es tu personaje en el amor?
Se enamora muchísimo de Sara Reeves. Como es una historia en la que están todo el rato en un tira y afloja, se enamora todavía más. Miguel se debe siempre a una normas y le cuesta mucho pasar por encima de ellas, tiene una gran pelea interna, tanto en el trabajo como fuera de él. Es un hombre que ha sido educado en la disciplina, tienen una moral muy rígida y le es difícil separar ambos muchos. En el campo amoroso se va dejando ir, pero le cuesta. Me gusta que mi personaje tenga un poco de todo, que a veces pueda hasta caer mal, que se vea también su parte sensible.

¿Crees que en un culebrón es fácil dotar a un personaje de luces y sombras?
La verdad es que no. Se suele caer en tópicos, aquí apenas hemos tenido tiempo para crear el personaje antes de la serie, así que iremos trabajando el personaje poco a poco. Además, esa es una de las cosas positivas de trabajar en una serie diaria, que cada día puedes probar cosas nuevas.

¿Tienes miedo de caer en el estereotipo, pese a todo el trabajo?
No lo sé. Aquí se apuesta por la aventura y el amor, pero con mucho ritmo. También es cierto que se repetirán muchos elementos de otras series diarias y culebrones, pero ‘Bandolera’ tiene muchos elementos diferenciadores.

¿Un sueño por cumplir?
Me conformo con trabajar, trabajar y trabajar. Quiero agobiarme, relajarme, pensar que lo hago mal, creer que lo hago bien, que me feliciten, que me critiquen… estar metido en este meollo. Esa es mi vida ahora y lo que yo quiero.

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